Trabajar en el sector de la hostelería es mucho más que servir platos o preparar combinados detrás de una barra. En 2026, la seguridad alimentaria es la piedra angular de cualquier negocio de restauración. Si estás buscando empleo en este sector o acabas de contratar personal, debes saber que el certificado de manipulador de alimentos no es una opción, sino una obligación legal.
¿Por qué es obligatorio en la hostelería?
La ley es clara: cualquier persona que, por su actividad laboral, tiene contacto directo con los alimentos durante su preparación, fabricación, transformación, elaboración, envasado, almacenamiento, transporte, distribución, venta, suministro y servicio, debe estar formada en higiene alimentaria.
Esto incluye a:
- Cocineros y ayudantes de cocina.
- Camareros y personal de sala.
- Personal de barra y coctelería.
- Repartidores de comida a domicilio (delivery).
El Marco normativo de referencia
Para entender por qué se exige esta formación, debemos acudir al Marco normativo de referencia que regula la seguridad alimentaria en España y la Unión Europea.
Actualmente, el pilar principal es el Reglamento (CE) nº 852/2004, que establece que los operadores de empresas alimentarias deben garantizar la supervisión y la formación de los manipuladores de productos alimenticios. A nivel nacional, el Real Decreto 109/2010 trasladó la responsabilidad de la formación directamente a la empresa alimentaria, eliminando el antiguo “carnet oficial” expedido por Sanidad y permitiendo que entidades privadas acreditadas impartan dicha formación.
Requisitos indispensables para el personal de hostelería
Más allá de poseer el certificado, el trabajador debe cumplir con una serie de requisitos prácticos en su día a día:
- Higiene Personal Rigurosa: El lavado de manos es la medida más sencilla y eficaz para prevenir contaminaciones cruzadas. En 2026, los protocolos de higiene son más estrictos que nunca.
- Gestión de Alérgenos: Es obligatorio conocer los 14 alérgenos de declaración obligatoria para informar correctamente al cliente.
- Control Térmico: Entender las temperaturas críticas de conservación para evitar la proliferación bacteriana (especialmente en productos con huevo o lácteos).
- Estado de Salud: El trabajador tiene la obligación de informar a sus superiores si padece alguna enfermedad de transmisión alimentaria o presenta síntomas como diarrea o lesiones cutáneas infectadas.
¿Cada cuánto se debe renovar en 2026?
Aunque el Marco normativo de referencia no establece una fecha de caducidad exacta, la mayoría de los protocolos de seguridad alimentaria y los inspectores de Sanidad recomiendan renovar la formación cada 4 años.
En hostelería, debido al alto riesgo que implica el manejo de alimentos frescos y el contacto directo con el consumidor final, una formación actualizada es la mejor defensa frente a posibles sanciones y, lo más importante, frente a riesgos para la salud pública.
Si quieres trabajar en hostelería este año, asegúrate de que tu formación esté al día. No solo por cumplir con la inspección, sino por profesionalidad y seguridad.



